Mi silencio es un grito, mi sonrisa una lagrima, mi alegría momentánea;
Mis días, días de lamento, tu ausencia mi agonía, y tu presencia… ya no me calma;
Mi mirar sombrío, mi baile mediocre, mi espíritu en receso;
Mis labios deseándote, mis manos vacías, mi chispa apagada, mi corazón hecho trizas;
Mi rostro sin brillo, mi mente sin ilusión, mi ser sin amor;
Mis caricias sin sentido, mis pasos sin rumbo, y mi soledad buscando un espacio en mi cama donde cobijarse;
Mis suspiros sin fuerza, mis letras y mi sentir sin justificación, paso las horas, los días, sin vida, sin luz, sin amor, sin ser yo, desconectada, sin saber si es por ti, por quien o por que.
Camine hacia la cocina y la vi, discutiendo con los menores, como la mayoría de las veces era injusto, tratando de suavizar las cosas, los justifique y como siempre me “callo”, pero esta vez ella tenia un cuchillo en las manos con el que me rozó el cuello en forma amenazante, sin darme cuenta me hizo una herida pequeña, que crecía al levantar la cabeza, al instante salí corriendo de casa, tome un taxi y con la cabeza abajo balbucee…
al hospital, rápido!!!.
Ya en el hospital, me examinaron y dijeron que necesitaba operación, un doctor amigo mío me explico, “es una herida complicada tenemos que suturar desde adentro”; y se retiro.
Pasaron horas y nadie me atendía, así que empecé a buscar ayuda, pero a nadie parecía importarle mi estado; la herida siguió creciendo, por mas k me esforzaba en no hablar ni levantar la cabeza, necesitaba hacerlo para pedir auxilio a cuanta gente encontraba en mi camino; en ese momento me sentí sola.
Después de algún tiempo el doctor se acerco y me explico k ya no necesitaba operación k la herida curaría sola si seguía las indicaciones (no hablar y mantener la cabeza baja); me mire al espejo y vi como poco a poco la herida iba curando, vi al lado, estaba ella; tranquila con el rostro reposado, parecía no sentir nada y su mirada no tenia culpa.
Ella es mi madre y la historia la soñé hace días.
Mis palabras para este sueño son: madre, cuchillo, herida; resumo esta experiencia ficticia a que mis sueños lograron hablar mas alto que mi silencio agobiador.
Hoy la valentía tiene mi rostro y mis ganas para continuar el rostro de El.
Me llevo bien con mis padres
Amo a mis 2 hermanos
Todos mis tíos me quieren
Perdí a mi abuelo materno
Solo me queda una abuela (materna)
Tengo una hija “adoptiva”
Tejo a crochet y palillo, bordo con hilo y mostacillas
Hago bijouteria
Lo que mejor cocino es la Papa a la huancaína y El Cabrito
Me encanta el baile
Aprendí a adaptarme al medio
Soy más independiente
Cambie llanto por sonrisa
Me faltan 2 años para acabar mi carrera
Reviví mi pasión por escribir
Duermo con mi peluche (felix)
Se lo k es “ganarse el pan con el sudor de la frente”
Soy bonita e inteligente
El virus se cansó de mí
Deje de comerme las uñas
Deje de teñirme el cabello
Físicamente me parezco a mi madre
Tengo 32 dientes
Soy gorda y voy a dejar de serlo
Tengo una mejor amiga
Tuve 5 amores
Conocí a mi príncipe azul